El contribuyente autónomo se encuentra hoy en una posición especialmente delicada frente a la Administración Tributaria. No es ningún secreto que la complejidad del sistema fiscal español supone un auténtico desafío diario, sobre todo para aquellos autónomos que se esfuerzan por cumplir sus obligaciones pero que, en ocasiones, se ven atrapados en una maraña normativa difícilmente comprensible.
Por ello, urge una reforma tributaria que, aunque no simplifique excesivamente el sistema (porque la realidad económica tampoco lo es), sí introduzca reglas objetivas y claras que permitan al autónomo afrontar sus obligaciones con una mayor seguridad jurídica. Desde esta perspectiva, propongo varias reformas prioritarias basadas en las recientes recomendaciones del Consejo para la Defensa del Contribuyente (CDC). Prioridades en la reforma fiscal para autónomos:- Objetivar los gastos deducibles: Una de las grandes dificultades del autónomo está en acreditar la realidad y afectación de determinados gastos. La Administración, a menudo, exige pruebas complejas que generan incertidumbre y conflictividad. La solución, ampliamente respaldada por el estudio comparado en países como Alemania, Francia o Italia, pasa por la objetivación parcial o total de gastos problemáticos, como los relacionados con vehículos, suministros domésticos, manutención o atenciones a clientes. Por ejemplo, permitir la deducción de un porcentaje predeterminado en gastos relacionados con vehículos o telefonía móvil reduciría considerablemente los conflictos con Hacienda, evitando procedimientos interminables para justificar cada euro gastado.
- Simplificar y ampliar la deducción por suministros domésticos: La realidad actual del teletrabajo exige adaptar urgentemente las normas fiscales. La regla actual, que permite deducir apenas un 30% de los suministros en función de los metros cuadrados afectados, es compleja y restrictiva. Una reforma necesaria sería ampliar el porcentaje deducible y simplificar su aplicación, facilitando que quienes trabajan desde casa puedan acogerse a deducciones justas y razonables.
- Reglas objetivas voluntarias para gastos difíciles: Sería conveniente ofrecer a los autónomos la opción voluntaria de acogerse a reglas objetivas para gastos especialmente conflictivos (manutención, transporte, representación), que evitarían discrepancias frecuentes y onerosas comprobaciones. Los autónomos podrían optar por esta objetivación o por seguir acreditando documentalmente cada gasto, siempre con una regla de gastos de difícil justificación más generosa que la actual.